Dormir bien es muy importante ya que cuando no se tiene un sueño adecuado, pueden comenzar problemas relacionados con la coordinación, el sistema inmunológico y el humor, es por eso que si notamos que nuestros niños empiezan con patrones de conducta propios de un trastorno del sueño, es importante detectar las causas, entre los síntomas más importantes se encuentran: la irritabilidad crónica, falta de atención y un pobre rendimiento escolar.
Para solucionar este problema de manera efectiva, lo mejor es ducharlo tiempo antes de la hora de ir a la cama, esto porque un baño caliente predispone a la relajación, darle de cenar algo ligero como 2 rebanadas de pan integral untado con queso tipo crema, ayuda mucho a que el niño no sufra de pesadez estomacal sin embargo, no es recomendable cereal azucarado pues este aumenta la glucosa en sangre, activando el nivel energético y por lo tanto un desequilibrio del sueño, en lugar de un vaso de leche lo mejor es un té o zumo de lechuga, que contiene sedantes naturales, para endulzar azúcar morena o miel de maíz, además de mantener su habitación en una temperatura agradable para el niño y una luz tenue.