He abierto este hilo para aquéllas personas que se hayan leído el libro
del MétodoGabriel y quieran comentar algo. O también para aquellas personas que quieran hacer alguna pregunta al respecto.
Supongo que aún pasarán algunos días antes de que la gente del foro se descargue el libro
, lo lea y comience a postear comentarios, así que tendremos un poco de paciencia.
Leí el libro
hace bastante tiempo, cuando me dió por leer todo a cerca de dietas y nutrición que caía en mis manos. A ver si le vuelvo a echar un ojo...
Bueno, voy a romper yo el fuego con un par de comentarios. En principio el libro
nos muestra ideas y conceptos que son bastante lógicos como éste:
-Si un bebé llora porque tiene hambre y yo le doy refresco de cola, momentáneamente el bebé dejará de llorar, pero en seguida llorará de nuevo, porque no le hemos alimentado. Para alimentar a un bebé se requiere leche materna y el bebé sólo dejará de llorar cuando su cuerpo se sienta alimentado.
Lo mismo ocurre con nuestro cuerpo, que tiene unas necesidades, como son proteínas, hidratos de carbono, grasas esenciales y agua, junto con vitaminas y sales minerales. Si hay algo que el cuerpo necesita pero no se lo estamos dando, el cuerpo nos lo reclama. Pero el cuerpo no sabe hablar nuestro idioma y la forma de comunicarse es hacernos sentir hambre.
Y volvemos a comer, pero si en esa nueva ración no se encuentran los nutrientes que el cuerpo necesita, nos volverá a pedir de comer. O a veces, lo que necesita es agua, y esa falta de agua desemboca en una sensación de hambre. Muchas veces el hambre se quita bebiendo un baso de agua, porque en realidad no era hambre, sino sed.
A veces menospreciamos la importancia de las grasas esenciales, llamadas así porque el cuerpo no puede fabricarlas y sólo las puede obtener de la comida. Si al cuerpo le faltan esas grasas, protestará, nos hará sentir hambre. Sin embargo muchas veces nos empeñamos en negar al cuerpo esas grasas para no engordar, sin embargo el cuerpo las necesita y las pedirá hasta que se las demos.
A menudo nos portamos como si castigásemos a nuestro cuerpo, negándole las cosas que necesita (dietas estrictas), y nos olvidamos que nuestro cuerpo y nuestra mente forman parte de un todo que somos nosotros mismos. La mente y el cuerpo deben buscar los mismos objetivos, si cada uno rema por su lado nos convertiremos en un barco que viaja a la deriva sin control y que nunca llegará a puerto.
estoy en ello....pero.........como voy a descubrir por que narices mi cuerpo quiere estar como yo no quiero que esté?????? Supongo que aún me queda mucho por leer, pero ahora es el único pensamiento que da vueltas en mi cabeza.....
Bueno, voy a romper yo el fuego con un par de comentarios. En principio el libro
nos muestra ideas y conceptos que son bastante lógicos como éste:
-Si un bebé llora porque tiene hambre y yo le doy refresco de cola, momentáneamente el bebé dejará de llorar, pero en seguida llorará de nuevo, porque no le hemos alimentado. Para alimentar a un bebé se requiere leche materna y el bebé sólo dejará de llorar cuando su cuerpo se sienta alimentado.
Lo mismo ocurre con nuestro cuerpo, que tiene unas necesidades, como son proteínas, hidratos de carbono, grasas esenciales y agua, junto con vitaminas y sales minerales. Si hay algo que el cuerpo necesita pero no se lo estamos dando, el cuerpo nos lo reclama. Pero el cuerpo no sabe hablar nuestro idioma y la forma de comunicarse es hacernos sentir hambre.
Y volvemos a comer, pero si en esa nueva ración no se encuentran los nutrientes que el cuerpo necesita, nos volverá a pedir de comer. O a veces, lo que necesita es agua, y esa falta de agua desemboca en una sensación de hambre. Muchas veces el hambre se quita bebiendo un baso de agua, porque en realidad no era hambre, sino sed.
A veces menospreciamos la importancia de las grasas esenciales, llamadas así porque el cuerpo no puede fabricarlas y sólo las puede obtener de la comida. Si al cuerpo le faltan esas grasas, protestará, nos hará sentir hambre. Sin embargo muchas veces nos empeñamos en negar al cuerpo esas grasas para no engordar, sin embargo el cuerpo las necesita y las pedirá hasta que se las demos.
A menudo nos portamos como si castigásemos a nuestro cuerpo, negándole las cosas que necesita (dietas estrictas), y nos olvidamos que nuestro cuerpo y nuestra mente forman parte de un todo que somos nosotros mismos. La mente y el cuerpo deben buscar los mismos objetivos, si cada uno rema por su lado nos convertiremos en un barco que viaja a la deriva sin control y que nunca llegará a puerto.
Ahí está, por eso yo jamás he dejado de usar el riquisimo aceite de oliva, las nueces, almendras...
...el MétodoGabriel no es una dieta. El señuelo de todas las dietas es lo rápido que perderás peso. Pero nadie habla nunca del efecto de rebote que se produce cuando dejas la dieta. El MétodoGabriel no es una dieta; no es algo que ahora tomas y luego dejas. Ni siquiera es realmente un programa. Es un concepto y un método. El concepto es sencillo: mientras tu cuerpo quiera estar gordo, te obligará a estar gordo, y cuando tu cuerpo quiera estar delgado, te obligará a estar delgado. El método se orienta a eliminar las razones de que tu cuerpo quiera estar gordo y solucionar tus problemas para siempre. Lo rápido que pierdas peso dependerá de tus circunstancias particulares. Si llevas toda la vida luchando contra la obesidad y tienes una larga historia de dietas, te llevará algún tiempo deshacer los problemas hormonales y químicos, así como los emocionales y mentales. Es muy probable que tu cuerpo haya perdido la capacidad de quemar grasas eficazmente. Es una habilidad que lleva tiempo recuperar. Al principio puede que pierdas peso lentamente, o que no lo pierdas en absoluto. De hecho, incluso es posible que las primeras semanas aumentes de peso, como efecto de rebote al salir del hambre crónica causada por años de dietas y de pasar privaciones. No obstante, después de unas semanas descubrirás que, aun que comas lo que quieras, el tipo de alimentos que ansias son mucho más sanos y no piensas tanto en la comida. Cuando esto suceda, empezarás a perder peso sistemáticamente. Entonces pasa algo realmente increíble. Al eliminar las razones que hacen que tu cuerpo crea que necesita estar gordo, empezarás a perder peso, más y más rápido. Cuando tu 157 cuerpo quiere estar delgado, se vuelve muy eficaz quemando grasas; se convierte en una máquina quemadora de grasa. Cuanto más delgado quiera estar tu cuerpo, más rápido perderás peso. Por esta razón, el ritmo al que vas adelgazando puede acelerarse justo hasta el final. Esto no quiere decir que no experimentes estancamientos, pero si mides el ritmo al que pierdes peso, a la larga verás que lo pierdes más deprisa. Una vez que hayas perdido el peso que te gustaría perder, te será fácil mantener tu peso ideal porque no habrás estado sometido a ninguna dieta que ahora quieras abandonar; no te has estado privando de nada. Sólo has estado transformando tu cuerpo haciendo que
quiera y necesite
estar delgado. Al hacerlo, habrás adquirido unos hábitos positivos de comida y modo de vida que te durarán para siempre.
estoy en ello....pero.........como voy a descubrir por que narices mi cuerpo quiere estar como yo no quiero que esté?????? Supongo que aún me queda mucho por leer, pero ahora es el único pensamiento que da vueltas en mi cabeza.....
Vale, mira. El motivo de que tu cuerpo quiera engordar al final es muy simple, porque todo se reduce a lo mismo: estress, tensión, o mejor dicho, tensiones, contínuas tensiones que te afectan en tu vida cotidiana.
Hay excepciones, casos extremos de tensiones crueles sufridas, como por ejemplo una mujer que ha sufrido repetidos abusos físicos por parte de alguien, su cuerpo puede tender a engordar como defensa, ya que en el momento en que deje de ser hermosa, esa mujer ya no atraerá al abusador, con lo cual la deja en paz.
Como digo, hay esas excepciones que son crueles, extremas, pero en el resto de los casos son las tensiones de nuestra vida cotidiana las que muchas veces nos hacen engordar para crearnos una especie de caparazón protector ante nuestros agresores. Estoy hablando desde la perspectiva del métodoGabriel, claro.
Sin embargo hay otras personas que ante las tensiones reaccionan adelgazando, o manteniéndose delgado. Esto depende de cómo interprete el cuerpo que es lo mejor para defenderse del ataque. Y por ahí van los tiros, la clave está en "enseñar" al cuerpo que ante esos ataques, esas tensiones o ese estress es mejor estar delgado que gordo. Pero no quiero correr mucho, es mejor que lo vayáis leyendo por vosotros mismos.
Todo tiene que ver con la herencia genetica que arrastramos desde la prehistoria. Antes el cuerpo tenía que luchar contra el frio, la hambruna y los depedradrores. Cogia reservas de grasa para luchar contra el frío y por si le faltaba comida pero en cambio si se tenía que huir de los depredadores era conveniente estar delgado. Hoy en día que no nos falta comida y tenemos calefacción central no nos es necesario tener reservas de grasa pero el cuerpo arrastra esa herencia y le tenemos que enseñar que queremos estar delgados. Este método da las pautas para educar el cerebro para tal fin y para luchar contra los males de nuestro siglo como por ejemplo el estres, los traumas, etc. Hay casos extremos como dice Bifidus de maltratos en los que el cuerpo se protege con grasa para no ser atractivos al maltratador o al abusador, pero se dan pautas para superar todo esto. Hay que convencer al cerebro de que QUEREMOS ESTAR DELGADOS. Por supuesto esto va unido a unas pautas alimenticias en las que no deben faltar los nutrientes esenciales educándonos para que nos apetezcan solamente los alimentos sanos y no nos apetezca el chocolate, los dulces etc. No pone ninguna dieta. La nueva educación del cerebro nos hará rechazar esos alimentos. Además la práctica de deporte es muy importante pero orientada a huir del depredador como en la prehistoria que eso hacía perder mucha grasa. No consiste en nadar siete dias a la semana una hora sino menos veces pero por ejemplo imaginandonos que nos persigue un tiburón en el mar y tenemos que huir de él. Creo que esto es a grandes rasgos lo que nos plantea este sistema que si funciona es todo un invento.
Correcto, como dice Laclava, desde que surge el ser humano sobre la Tierra ha estado sometido a tensión, a estress, sólo que las tensiones antes eran otras.
Cuando los hombres de las cavernas cazaban un gran animal comían todo lo que podían y lo que no podían comer se desperdiciaba. En aquella época no existían las cámaras frigoríficas ni las técnicas modernas para conservar los alimentos. Como no se sabía cuándo sería la próxima vez que habría comida, todos comían hasta hartarse y el cuerpo, que tiene un funcionamiento prodigioso, convertía todo el excedente en grasa y lo almacenaba y esto servía para sobrevivir durante los siguientes días en los que no había comida.
A esto se unió el fenómeno de las glaciaciones, gran parte de la tierra se cubrió de hielo y las temperaturas bajaron muchísimo. El cuerpo usaba también esa grasa como aislante térmico, para evitar su muerte por frío.
En la actualidad la humanidad ha evolucionado muchísimo en cuanto a tecnología, nuestra sistema de vida no tiene nada que ver con aquél, pero sin embargo el cuerpo humano apenas ha variado para adaptarse al cambio, debido a que el cuerpo humano requiere miles de años para mutar, mientras que en los últimos 100 años se han producido en la sociedad cambios brutales. El cuerpo no puede seguir el ritmo de esos cambios y ahora mismo está sometido a cientos de presiones, de tensiones de la vida cotidiana para los que realmente no está preparado.
Esta es una de las principales causas de que engordemos y nos sea tan difícil adelgazar de forma definitiva. Porque el cuerpo, en muchos casos, para defenderse de estas tensiones comienza a coger volumen y peso. Por eso, la mejor solución puede ser convencer al cuerpo de que esas tensiones se pueden afrontar mejor estando delgado que gordo. Y eso hay que hacerlo engañando al cuerpo.
Como dice Laclava, si voy en bicicleta y de repente aparece un perrazo que se abalanza sobre mí para morderme, posiblemente comience a pedalear frenéticamente para alejarme de él (si es que no me quedo petrificado en el sitio, claro ). En esos momentos tal vez mi vida dependa de ello, y la adrenalina que segrego le hace entender a mi cuerpo que ha habido una situación muy tensa y que la solución ha sido emplearse a tope físicamente para salir.
Supongamos que al día siguiente yo voy pedaleando tranquilamente y esta vez no hay perro, pero yo visualizo la situación del día anterior y vuelvo a pedalear frenéticamente, segrego adrenalina y me alejo a toda pastilla del lugar. El cuerpo no puede saber realmente que esta vez no ha habido ningún perro. Sabe que de nuevo ha habido una situación grave de estress que se ha solventado utilizando la fuerza física. Si repetimos esta situación unas cuantas veces, el cuerpo va a quedar engañado y posiblemente entenderá que sería mejor perder un poco de peso para poder escapar más rápido, no vaya a ser que una de esas veces seamos atrapados y eso supongo el fín para nosotros. Al final el cuerpo se adaptará (se supone) y escogerá su mejor opción para salvar la vida. En este caso su mejor opción es desarrollar la musculatura de las piernas para pedalear con fuerza y perder todo el peso posible que nos pueda entorpecer.