Muchas personas vinculan la necesidad de beber con el hambre y en verdad muchas veces están relacionadas:
Cuando el
cuerpo no se encuentra bien
hidratado la mente puede llegar a confundirse creyendo que lo que realmente precisa es de un aliemnto que sea sólido, si se nota con algo de sed ya se tiene un pequeño grado de
deshidratación y de esta forma será muy normal que se sientan cansadas y sin fuerza.
En un intento de sentirse mejor y con mucha más
energía se tenderá a
comer mucho más* de lo que se necesita. Por otro lado los líquidos contribuirán a que las
toxinas que están presentes en el organismo dificulten la movilización de la
grasa que se encuentra acumulada y puedan deshecharlas más fácilmente.
El agua ayudará a quemar las
calorías, es que en gran parte brindan un efecto depurador y deshechando las toxinas, que se ve reflejada en la pérdida de peso pero también en lucir una piel mucho más saludable, beber líquidos.
Por lo menos 1 lt de agua incrementa el
gasto metabólico en un 30 % luego de 30 o de 40 minutos de haberla ingerido, es decir que el cuerpo va quemando
calorías por*sí solo cuando se encuentra debidamente hidratado. No solamente agua se podrá beber, pueden ser otros líquidos con cero o que contengan con pocas
calorías.
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