Factores de crecimiento en la leche posibles inductores de cáncer
Factores de crecimiento en la leche como posibles inductores de cáncer
El posible vínculo entre el consumo de leche y el aumento del riesgo de desarrollar un cáncer es uno de los aspectos que, sin duda, más alarma está creando actualmente. ¿Se basa esta suposición en estudios sólidos?
“Hace una década, un meta-análisis realizado por un equipo canadiense encontró un riesgo aumentado de cáncer de mama en mujeres que consumían grandes cantidades de leche. Sin embargo, desde entonces se han seguido publicando estudios con resultados contradictorios”, explica Isabel Puigdueta, especialista en Nutrición y Dietética y miembro del equipo GENA <STYLE type=text/css> <!-- @page { margin: 2cm } P { margin-bottom: 0.21cm } --></STYLE>, que pone como ejemplo una reciente investigación (The Pooling Project) realizada por la Escuela de salud pública de Harvard. Tras analizar los datos de más de 350.000 mujeres, no se encontró ningún tipo de asociación entre el cáncer de mama y el consumo de productos lácteos.
En cambio para Lucía Redondo, profesora de Dietética del Instituto de Formación Profesional Sanitaria Roger de Llúria (IFPS), el hecho de que la leche de vaca sea rica en un tipo de hormonas de crecimiento (igf-1) “relacionadas con muchos problemas de salud, entre ellos el cáncer”, provoca sus sospechas.
“Las hormonas de crecimiento bovino se suministran a las vacas para obtener una mayor producción de leche, y su uso no está exento de controversias”, explica Puigdueta, que añade: “la revisión de numerosos estudios tranquiliza al sector al demostrar que este tipo de leche ofrece una garantía total para el consumidor”. Uno de los más representativos, llevado a cabo por la Food and Drug Administration (FDA) en 1990, concluye que la leche de vaca a la que se le añade este tipo de hormonas no representa ningún riesgo para la salud, debido precisamente a que nuestro cuerpo no las absorbe.
Una tranquilidad no compartida por Redondo. “El aumento del nivel de igf-1 en sangre aumenta el riesgo de cáncer de mama en las mujeres y de próstata en los hombres -afirma-. Buena prueba de ello es que el tratamiento del cáncer de mama se basa en inhibir esta hormona”. Su opinión está en la misma línea que la de la Cancer Prevention Coalition (CPC), una asociación independiente de expertos en la prevención del cáncer. En su página web, la CPC sostiene que beber leche inyectada con hormona del crecimiento bovina aumenta el riesgo de cáncer.
Tal y como ocurre con la igf-1, muchas de las “maldades” que algunos atribuyen a la leche no se deben a su composición original, sino a la forma de cría de las vacas (a las que se les suministran antibióticos o que pueden comer pasto con restos de pesticidas). Si eres de los que tomas leche con recelo por estos motivos, comprarla ecológica tal vez te ayudaría a verla con mejores ojos. Y si decides no tomarla, recuerda incluir en tus menús otros alimentos ricos en calcio.