Nuestro cerebro necesita de un constante
ejercicio, entrenamiento, dinamismo, para librarse del desgaste de sus capacidades, los especialistas aconsejan realizar
ejercicios neuróbicos, como usar todos los sentidos, observar un objeto, cerrar los ojos y recordar los detalles, usar el diccionario, etc,*de esta manera se puede conservar mucho mejor la memoria y aumentar el rendimiento intelectual.
Para poder mermar el
riesgo de enfermedades cerebrales degenerativas, como el mal de Alzheimer, será de vital importancia integrar
habitos alimenticios saludables que sustituyan el consumo exagerado de hidratos de carbono de absorción rápida, como los dulces, azúcares, además de las
grasas saturadas y trans.
Aunque es incorrecto pensar que los alimentos por sí solos potencian la inteligencia, la verdad es que por el contenido de algunos nutrientes, algunos enriquecen el funcionamiento de las neuronas y por lo tanto colaboran en las condiciones para desarrollar el conocimiento.
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