Sostener los senos bien en forma no resulta tan simple: los senos están formados de tejido glandular y graso, ubicados sobre el
músculo pectoral y están protegidos nada más que por la piel, es por esto por lo que tienden a caer más fácilmente y sufren por el paso del tiempo, por los cambios de peso o por alteraciones de su
volumen, en especial como las que se producen en el embarazo.
El
ejercicio por sí solo no puede hacer mucho para poder cambiar la forma del seno, ya que la
musculatura pectoral se ubica debajo del mismo, pero fortalecerla podrá tonificarla.
Media hora de
ejercicio aeróbico tres veces por semana que este acompañado con un programa de
pesas y fortalecimiento de la musculatura podrá lograr una mejoría en la piel, especialmente en una mejor postura y alineación de la columna, los
hombros más rectos, los
brazos mucho más firmes y tonificados y una
espalda bien recta
Aquellas mujeres que poseen poco
pecho deben tener precaución en no excederse con la ejecución de los
ejercicio aeróbico, si bien se quema más
grasa, puede llegar a consumirse el tejido o
perder una talla.
Se deberá tener en cuenta que los
ejercicios de alto impacto, tales como el
step, pueden ser perjudiciales si no se utiliza un buen sujetador deportivo que evite que el movimiento que se realiza influya en los senos. Cuando se realicen
ejercicios con pesas o si se trabaja con
máquinas, las series deben ser muy cortas con diez repeticiones como máximo.