Uno de los
ejercicios de
hombro que se realizan más incorrectamente es la
elevación lateral. Casi todos utilizan
pesos excesivos y se ayudan demasiado con el impulso.
Vamos a explicar cómo es el movimiento correcto: Os colocaréis de pie, sujetando una
mancuerna ligera en cada mano. Giraréis los dedos pulgares hacia el piso y doblaréis los codos sin que rebasen el ángulo de 35 %. Esta posición nos asegura que la resistencia se coloca directamente sobre la parte media del
deltoides. Ahora, sin modificar nuestra postura,
elevaremos las mancuernas hasta la altura de los hombros, teniendo cuidado de no superarla, ya que podríamos sufrir un pinzamiento en esa
zona.
El dolor que a veces se produce en el
hombro se siente como un pinchazo entre esa
zona y el
cuello. La sensación resulta molesta y puede importunarnos incluso cuando estamos sentados. A veces se confunde con la bursitis, la tendinitis o los problemas de los rotadores de la
espalda. El pinzamiento s produce cuando la compresión destinada a la articulación del
hombro se dirige contra las estructuras anatómicas adyacentes. Puede deberse a la
práctica de determinados
ejercicios o a la debilidad de los rotadores de la
espalda. La
zona afectada es la articulación gleno humeral y el supraespinoso. Los ligamentos coracoacromial y anterior del acromion son los puntos más afectados por los pinzamientos.

Cuando padecemos un pinzamiento y sentimos molestias por su causa, debemos evitar los
ejercicios que nos incomodan durante algunas semanas. Descansaremos la
zona de 3 a 7 días y aplicaremos hielo al punto afectado 3 o 4 veces diarias. Es fundamental si seguimos entrenando. Para favorecer la recuperación, efectuaremos rotaciones de
hombro internas y externas de 20 a 40 repeticiones, con
mancuernas de 2 a 4 kilos, antes de empezar cualquier
ejercicio para torso. Todos deberíamos realizar esa clase de rotaciones, ya que los rotadores de la
espalda suelen estar poco desarrollados y menos fortalecidos que el resto de los músculos adyacentes. Los
ejercicios específicos son excelentes para calentar la totalidad de la faja deltoidea.
Si sentimos que la lesión es grave o tarda en curarse, debemos consultar a un médico o a un fisioterapeuta para conocer el alcance de la lesión y nuestras posibilidades de inmediata recuperación.
Vía: Mancuernas.org [Regístrate y verás el enlace]