Toda actividad física es saludable, pero cuando la gimnasia se transforma en una obsesión ya no lo es tanto, la
vigorexia es un
trastorno alimentario que está caracterizado por la preocupación en exceso por el cuerpo y una distorsión del mismo, se refiere a la dismorfia
muscular y es muy común que suceda en los hombres.
Este transtorno no se encuentra reconocido como una enfermedad por los médicos pero se trata de un
desórden emocional en el que las características físicas se diferencian de manera distorsionada, lo mismo que pasa cuando se sufre de
anorexia, se ve gorda y fea ante el espejo, el vigorexico se ve flaco sin musculatura turgente.
Estas personas ante el espejo se observan débiles y poco desarrolladas muscularmente hablando. Dicho juicio las lleva a realizar
ejercicios físicos constantemente, de una forma obsesiva y compulsiva sin importarle las consecuencias.
Una persona que padece una falta de
tonicidad y de
musculatura puede sentir una necesidad obstinada de realizar
ejercicios, como el
levantamiento de pesas o el
culturismo para que de esta forma engrose el aspecto corporal ejerciéndolo de manera apremiante.
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