No cabe duda que el invierno puede tener efectos visibles en la salud del cabello. Ya sea el calor artificial de la calefacción y al aire libre el frío y la lluvia pueden deshidratar el cabello.
Es por ello que esta es la temporada en que muchas vienen usando los gorros y sombreros para protegerte de las bajas temperaturas. Pero, ¿sabías que tu cabello puede verse perjudicarse?
Por ejemplo, los gorros de lana protegen del frío, pero pueden causar estragos en el cabello cuando te los quitas. Y es que el pelo tiene carga estática causada por la fricción del cabello y la lana por lo que se puede provocar un exceso de actividad en las glándulas sebáceas creandoun*cabello grasiento.
¿Qué puedes hacer para evitarlo? Hay que lavarel cabello con champú purificante para quitar el exceso de suciedad. Luego debes aplicarte una* protección acondicionadora intensa, al menos una vez por semana, sobre todo en las puntas.